SABER VIVIR COMUNICACIÓN, S.L.
Comienza ya a hacer calorcito y muchos hemos sacado ya del armario las sandalias y otros zapatos más ligeros a los que nuestros pies todavía no están acostumbrados.
Se la conoce como “alga verdeazulada”, pero en realidad se trata de una bacteria microscópica que se une a otras muchas en filamentos con forma de espiral, y de ahí su nombre, espirulina.
Son protagonistas de la primavera y no sólo son imprescindibles para nosotros, ya de ellas depende la polinización de millones de especies vegetales.
Este tubérculo es nativo de las cumbres de Los Andes peruanos y está emparentado con el rábano, el nabo, la mostaza y la col.
El sedentarismo y los alimentos con mucha sal pueden provocarla. Con un estilo de vida más saludable y esta batería de remedios caseros seguro que la mantendrás a raya.
Para llevar con más alegría el calor que este mes comienza a hacer en buena parte de España, no hay nada como una horchata fresquita, que se elabora a partir de la chufa.
En ocasiones, las comidas copiosas en celebraciones o reuniones de trabajo acaban con una digestión pesada. Con estas pautas podrás evitar esos efectos y seguir trabajando o disfrutando del día.
El nombre quizá no te suene de nada. Pero así es el mundo vegetal. La escutelaria (familiar lejana de la menta) puede ayudarte en muchos sentidos: sedante, antialérgico, antibiótico o antiinflamatorio, entre otros muchos beneficios.
Esta planta tiene la ventaja de que se puede cultivar en una maceta mediana en cualquier terraza o jardín. Produce hojas y flores durante cinco o seis años y requiere pocos cuidados. El mejor momento para la recolección de las hojas es durante el verano.
Es una de las flores más originales de la primavera. Se le conoce también con el nombre de Flor de la Pasión, Maracuyá o Lotom. Desde el punto de vista medicinal, constituye uno de los mejores remedios contra todo tipo de manifestaciones nerviosas.