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Martes 21 de Febrero del 2017

Artículos de nutrición

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DIETA PARA LA HEPATITIS
  Los pacientes de hepatitis requieren observar una dieta muy rigurosa, que no castigue el hígado. Por eso, es fundamental mantener un estricto control sobre la alimentación.

Al comienzo de la enfermedad, por el estado de náuseas y los vómitos que se producen, al paciente se le administra una alimentación fraccionada, líquida, en pequeñas cantidades y durante varias veces al día. Pero a medida que el paciente recupera su apetito se debe introducir una dieta normal, balanceada, agradable al paladar y regida por los requerimientos del enfermo.

Aquella dieta estricta por un período prolongado también es parte del olvido. Incluso las restricciones de alimentos con contenidos grasos -que también estaban prohibidas en el pasado- ahora quedan limitadas, exclusivamente, a los primeros días de la enfermedad y al gusto del paciente.

DIETA GENERAL
Ingerir cereales, frutas, verduras, lácteos y carnes asegura una alimentación sana y completa.
Restringir las grasas sólo en caso de padecer enfermedades de las vías biliares, (cálculos u otras) o también tener triglicéridos y colesterol elevados.

EL ALCOHOL Y SUS EFECTOS TÓXICOS
Se sabe que el alcohol potencia la inflamación hepática por los virus B y/o C.
Se cree que la cantidad diaria de alcohol que no produce daño es menor a 10g diarios, lo que equivale aproximadamente a media copa de vino por día o un vaso de cerveza por día.
Las personas que no pueden tener mesura con las bebidas alcohólicas deben abstenerse en absoluto de su consumo.
A los pacientes con enfermedad hepática moderada a severa por virus B o C se recomienda la abstinencia absoluta de alcohol.

La alimentación y el hígado se correlacionan en muchas maneras. La dieta puede ayudar a mantener el hígado saludable.
Los jugos de zanahorias, remolachas (betabeles), pepino, espinaca, apio, pasto de trigo y el perejil son usados para limpiar el hígado en ayunas. Por lo tanto supongo son buenos para el higado.
Se recomienda una dieta bajo en proteína para minimizar el
estrés sobre el hígado. Las dietas con alimentos enteros que siguen un régimen hipoglucémico, que consiste en comer pequeñas cantidades a lo largo del día, evitar comidas estresantes tal como los azúcares refinados, alcohol, y cafeína.
Consumir abundante agua filtrada. Beber zumo de limón recién exprimido todas las mañanas y las tardes además de licuados de legumbres es uno de los regímenes más terapéuticos para el hígado. Haga esto continuadamente durante de dos a cuatro
de semanas y a partir de ahí varias mañanas a la semana durante varios meses y cuando los síntomas hepáticos reaparezcan. Tomar una gran cantidad de vegetales cada día. El ideal es, por lo menos, una ensalada y una comida de vegetales al vapor o ligeramente sofritos al día. Los granos que son fácilmente digeribles,
tales como borona, el alforfón, y quinoa son muy buenos.

Las sustancias naturales para ayudar su hígado a detoxificarse estan tan cerca como su alacena de cocina. Comer comidas ricas en la lecitina (soja), ácidos grasos esenciales (salmón, aceite de lino) y vegetales ricos en fibra y antioxidantes como las vitaminas C y E, son todo un arte culinario de gastrónomo para su hígado. La reducción de la ingestas de grasas saturadas, carbohidratos refinados y proteínas animales y evitar cantidades
excesivas de alcohol son recomendaciones que son buenas para su hígado y para la salud
total de su cuerpo.
La raíz de amargón y la alcachofa son óptimos condimentos dietéticos durante la primavera que son muy útil en mejorar el flujo de hiel del hígado. Además de estos alimentos, suplementos como L-metionina son una elección óptima para un hígado congestionado. Este aminoácido que contiene azufre no solamente mejora el flujo de hiel sino que también ayuda a proteger el gluten del hígado. El peróxido de gluten es una de las enzimas de detoxificación más importantes del cuerpo y se defiende en parte por la metionina durante un ataque tóxico al hígado...
Dado que el sodio (la sal) fomenta la retención de agua, los pacientes con retención de fluido puede cortar su toma de sodio evitando comidas como sopas y vegetales enlatados, fiambres, productos lácteos, y condimentos como mayonesa y ketchup.
De hecho, la mayoría de preparados de alimentos contienen grandes cantidades de sodio, mientras las comidas frescas no contienen casi sodio . El mejor sustituto de la sal es el zumo de limón. En general, se recomienda una reducción en la
ingesta de proteína de carne, que es la proteína más tóxica para el cerebro, y su substitución por proteína vegetal.
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