Son alimentos indispensables para una alimentación saludable ya que aportan grandes cantidades de fibra, agua, vitamina C, potasio y ácido fólico. Aportan principalmente azúcares y nada de grasa, salvo el aguacate y los frutos secos.
Las dietas ricas en fruta son más saciantes, aportan menos calorías en total y esto ayuda a controlar el peso, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
No aportan grasas, por lo que son beneficiosas para las enfermedades cardiovasculares, ayudan a bajar el colesterol y las grasas en sangre.
La fibra mejora el funcionamiento intestinal, previene el estreñimiento y el cáncer de colon.
También son útiles para el control de la tensión arterial, por ser bajas en sodio y ricas en potasio.
La vitamina C ayuda a mantener el metabolismo, interviene en muchos procesos vitales y ayuda en la reparación de tejidos como la cicatrización de las heridas.
El ácido fólico, es necesario para formar las células de la sangre y ayuda a prevenir malformaciones en el sistema nervioso del feto durante el embarazo.
Se consideran fruta además de las frutas naturales, todos los zumos naturales, las compotas sin azúcar, los purés de fruta natural y los postres de fruta.
Se deben reducir o controlar:
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Los frutos secos, las frutas desecadas y las frutas confitadas o escarchadas.
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Es importante no abusar de zumos preparados con alto contenido en azúcar y/o grasas.
Son recomendables:
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Todas las frutas naturales.
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Elegir frutas de temporada, estarán mejor de sabor y serán mas baratas.
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Los zumos naturales recién hechos. Evitar mantenerlos a la luz para que no pierdan sus vitaminas.
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