Después de las enfermedades reumáticas, la primera causa de discapacidad en los países desarrollados es la depresión. Afecta a 6 millones de españoles en mayor o menor medida, y existen verdaderos problemas a la hora de diagnosticarla bien. No se trata de un tema baladí, ya que, según han demostrado recientes estudios, el absentismo laboral por depresión es aíun más acari que el tratamiento para curarla. Provoca un índice más alto de incapacidad laboral a corto plazo que cualquier otra enfermedad crónica, y para el año 2020 será la segunda causa de discapacidad en el mundo occdiental.
Realmente, se adelantaría mucho en su tratamiento si se supiera encauzar correctamente cuando da las primeras señales. Cerca de un 60 por ciento de entre los 4 y seis millones de españoles que padecen depresión no reciben tratamiento, por lo que hay un enorme poso de lo que se denomina depresión somatizada, o encubierta.
Un desencadenante llamado ansiedad
La ansiedad, por otra parte, produce un aumento de secreción de hormonas y sustancias ocmo la adrenalina, que provocan cambios bruscos en la respiración, tensión muscular, alteraciones circulatorias, sofocos, sensación de falta de aire, falta de concentración y mareos. Así, los insomnes, víctimas de la ansiedad, son más propensos a sufrir depresión. Por tipos de población, afecta el doble a la gente que vive a las ciudades respecto a la que vive en el campo.
En este sentido la psicoterapia se ha revelado, al margen de los fármacos, como uno de los tratamientos más efectivos para superar la depresión. Refuerza la acción de los fármacos antidepresivos y ayuda a vencer esta enfermedad. Una variante de este tratamiento, lo que se denomina psicoterapia breve (con una duración de entre seis y ocho semanas), destaca en la avanzadilla de esta clase de terapias. En lugar de los prolongados tratamientos de terapia convencional, se ayuda a los enfermos, a base de mucho diálogo, a identificar y resolver los problemas que podrían estar relacionados con el mal.
Con respecto a los factores externos, se ha demostrado que la depresión tiene relación con un mayor consumo de tabaco y cafeína. La menor actividad física y la falta de sueño influyen también negativamente.
Quizás uno de los tipos de depresión más preocpuantes sea el de los niños. Se ha demostrado que el cincuenta por ciento de los hijos de padres separados sufre alteraciones psicológicas y de conductas después de los divorcios. LA ruptura de un matrimonio consite en una de las fuentes de estrés infantil más frecuente y preocupante, así como un factor determinante en la aparición de diversas alteraciones. Las reacciones generales más frecuentes apuntan hacia tendencias agresivas, sentimientos de culpa, manifestaciones depresivas y actitudes regresivas, como trastornos del lenguaje, ausencia de control sobre las necesidades fisiológicas, y otras.
DEPRESIÓN: DUDAS MAS FRECUENTES
¿Cómo sé si tengo una depresión? La depresión puede manifestarse de diferentes formas, dependiendo de la severidad de la misma, la edad o la personalidad previa. No obstante, por lo general, el afectado está decaído, aburrido y triste. La vida empieza a carecer de sentido y nada tiene importancia. Cuando estos sentimientos duran más de dos semanas y acaban por interferir en la vida laboral y social es posible que exista un cuadro de depresión.
¿Cuáles son sus síntomas? En la depresión mayor, la más común de todos los tipos que existen, los síntomas que se desarrollan de forma gradual a lo largo de días o semanas frecuentes son: pérdida de interés por las actividades diarias, por el sexo o los hobbies; llorar a menudo; sentirse ansioso o triste la mayor parte del día, a diario, tener problemas para concentrase, tomar decisiones o recordar cosas; estar irritado, sentirse culpable o con baja autoestima e, incluso, tener deseos de morir y de suicidarse.
¿Tener insomnio es un síntoma de depresión? Sí, cuando se acompaña de otros como los anteriormente mencionados. Otros signos físicos son: dormir mucho, ganar o perder un 5% del peso corporal sin causa aparente; sentirse agotado; tener dolores de cabeza; problemas de estómago; sufrir dolor crónico que no responde a ningún tratamiento y, en algunos casos, padecer diarreas o estreñimiento o visión borrosa.
¿Cuáles son las causas de esta enfermedad? No hay una única razón detrás de esta enfermedad. Los científicos creen que existe una vulnerabilidad genética a padecer este trastorno, aunque no todas las personas con historia familiar de depresión acaban desarrollandoesta patología. Existen otros factores de riesgo involucrados como son: la vivencia de una situación estresante, el uso prolongado de ciertos fármacos, tener una enfermedad crónica, la dieta (la carencia de vitamina B-12 y folato provocan síntomas de depresión), el abuso de drogas y el tipo de personalidad (aquellos que tienen baja autoestima, son muy autocríticos o pesimistas son más vulnerables a padecer la enfermedad).
¿Qué es lo que provoca la alteración química en el cerebro asociada a esta patología? Los estudios han demostrado que la depresión está provocada por un desequilibrio en el cerebro de los niveles de ciertos neurotransmisores como son la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. Se sabe que ciertos eventos físicos (como los cambios hormonales que sufren las mujeres en el embarazo o la menopausia) pueden provocar alteraciones químicas en el cerebro. Aún se desconocen los mecanismos que provocan estos cambios.
¿Cuáles son los fármacos más eficaces? Existen varias clases de antidepresivos, y aunque los de última generación provocan menos efectos secundarios, todos parecen ser igual de efectivos a la hora de combatir la enfermedad. Hay que esperar entre cuatro y ocho semanas antes de notar una mejoría. Desde hace 30 años existen los fármacos tricíclicos y los inhibidores de la monoaminoxidasa. Los de última generación son los inhibidores de la recaptación selectiva de la serotonina. El primero de ellos en llegar al mercado fue el Prozac, luego se aprobaron, Zoloft, Paxil y Luvox. Los de más reciente aprobación son Bupropion, Desyrel y Effexor. No obstante, tomar medicamentos como el Prozac no elimina la necesidad de seguir otras terapias, como la psicoterapia, que suele aumentar la eficacia de los fármacos.
¿Cómo interactúan el alcohol y los antidepresivos? Existen varios problemas que se derivan de la combinación de alcohol y fármacos contra la depresión. Primero, los antidepresivos pueden provocar una mayor susceptibilidad a sufrir los efectos tóxicos del alcohol y, además, este tipo de bebidas reduce los efectos de los fármacos.
¿Todos los antidepresivos causan problemas sexuales? Uno de los efectos secundarios más común de los antidepresivos en hombres y mujeres es la falta de deseo sexual y la dificultad para alcanzar el orgasmo. Este problema es más frecuente con los fármacos de recaptación de la serotonina y los inhibidores de la monoaminoxidasa.
¿Cuánto dura una depresión? Un episodio suele durar habitualmente de 6 a 9 meses, pero en el 15% al 20% de los pacientes se prolonga dos años o más. En muchos casos, los episodios tienden a recurrir a lo largo de la vida.
¿Qué puedo hacer por mí mismo? Acuda al médico con regularidad y no suspenda la medicación hasta previo aviso para evitar recaídas. Una buena dieta, hacer ejercicio y no consumir alcohol u otras drogas pueden ser armas para luchar contra la depresión. |